¿Tienes tarjetas abusivas (revolving)? Te explicamos como funcionan y te ayudamos

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Las tarjetas de crédito revolving permiten disponer de una línea de crédito con enormes facilidades. Esta línea de crédito se puede utilizar a través de compras en comercios, transferencias bancarias o disposiciones de efectivo en cajeros; y la cuota mensual generalmente es llamativamente baja.

¿Por qué es un producto tan atractivo?

Muy sencillo, porque ofrecen algo que todos necesitamos; y además lo hacen de una forma muy sencilla y aparentemente asumible por cualquier bolsillo. ¿Quieres comprarte un iPhone? ¿Te apetece irte de vacaciones? No hay problema, con una cuota bajísima puedes permitirte ese teléfono o ese viaje.

¿Y por qué no las dos cosas a la vez? La línea de crédito puede ampliarse manteniendo la cuota. La publicidad de la tarjeta ya lo dice: han nacido para hacerte la vida más fácil. Es tan sencillo y asumible que parece magia.

Pero la magia no existe.

El problema llega cuando toca pagar. Quizá con los primeros extractos no te des cuenta, la cuota es tan baja que puedes asumirla sin problemas. Pero llega un momento en el que crees que ya queda poco por pagar, y se te ocurre consultar con detenimiento el extracto. Ahí te das cuenta de que has pagado una gran parte de la cantidad que has utilizado, o quizá que ya has pagado la cantidad completa… Y la deuda de la tarjeta apenas ha bajado. Según esa gente tan simpática que te ofrecía todas las facilidades del mundo les sigues debiendo una enorme cantidad de dinero.

Haces cuentas y posiblemente necesites todavía varios años para pagar esos 2.000 euros que pediste; y calculas que acabarías pagando 4.000, o 6.000 euros.

Te fijas y descubres que el 80% de lo que pagas cada mes son intereses, y que la deuda apenas baja 10 y 15 euros.

Además, compruebas que te han cobrado una comisión de 35 euros por sacar 10 euros en el cajero.

Otros 35 euros por retrasarte en el pago de un recibo.

Buscas los extractos anteriores y al sumar descubres que solo con lo pagado en comisiones te podrías haber comprado ese iPhone. Y se te cae el alma a los pies al calcular lo que te queda por pagar todavía.

Si tienes suerte quizá tengas el contrato de la tarjeta, todavía crees que ha habido algún error y que con un par de llamadas corregirán esos extractos. Pero cuando intentas leer el contrato te encuentras con algo parecido a esto:

Es imposible leer nada. No sabes lo que has firmado, no sabes lo que pueden exigirte. Y lo peor de todo… No sabes cómo salir de esta. La emisora de la tarjeta te explicará que has firmado un interés cercano al 30%, y que ese interés es legal; así que te dirán que están en todo su derecho de exigirte que pagues más de 3 euros por cada euro que te hayan prestado; y eso si no tienes demasiados retrasos en los pagos, porque en ese caso podrías llegar a los 4 o 5 euros por cada euro que hayas gastado.

Afortunadamente hay profesionales que sí saben cómo puedes salir de esta situación. La normativa de represión de la usura y de defensa de los derechos de los consumidores te protege de situaciones como estas, pero es un laberinto de reclamaciones en el que es demasiado fácil perderse.

Si estás afectado por este tipo de tarjetas contacta con Abogados CE Consulting en el teléfono 654 401 701. Te ayudarán de manera gratuita y solo cobran en caso de que tu caso finalice con éxito.

Para más información entra en www.tarjetasrevolving.com.es 

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